Alerta sanitaria sobre chocolates promocionados con psilocibina

El Invima alertó en mayo de 2025 sobre la comercialización por internet de barras de chocolate promocionadas como productos funcionales que supuestamente contenían psilocibina. La entidad indicó que los productos advertidos no contaban con autorización sanitaria y recordó que esa sustancia no está permitida para su uso en alimentos y bebidas en Colombia. La alerta se relaciona con el riesgo de adquirir productos que se presentan como alimentos, suplementos o experiencias de bienestar sin cumplir los controles sanitarios correspondientes.

La alerta del Invima se refiere a chocolates promocionados con psilocibina sin autorización sanitaria en Colombia. Los consumidores deben reconocer que una presentación comercial atractiva o una afirmación del vendedor no reemplaza el registro sanitario ni demuestra seguridad, composición o aprobación de un producto.

El Invima advirtió que los productos no tenían autorización sanitaria

La presencia de sustancias psicoactivas en un producto consumido como alimento puede implicar riesgos que no se controlan mediante una simple etiqueta o una publicación comercial. El consumidor puede desconocer la composición, la concentración, las condiciones de fabricación, las interacciones con medicamentos y la respuesta individual. La promoción en redes o tiendas virtuales no constituye evidencia de legalidad, calidad o seguridad. Las autorizaciones sanitarias deben corresponder al producto, su categoría y su uso autorizado; no se puede asumir que un producto está permitido porque se venda públicamente.

Derechos de los usuarios y vías de reclamación

La recomendación es no adquirir ni consumir productos incluidos en alertas sanitarias y verificar las comunicaciones del Invima antes de comprar alimentos, suplementos o productos con afirmaciones de salud. Si ya se consumió un producto y aparecen síntomas adversos, se debe buscar orientación sanitaria o atención de urgencias según la gravedad y conservar el empaque para identificarlo. La alerta no equivale a una evaluación individual de cada consumidor, pero sí advierte que los productos descritos carecían de la autorización exigida. Las sospechas de comercialización ilegal pueden reportarse a las autoridades sanitarias y de protección al consumidor.

Las alertas sanitarias del Invima tienen un propósito preventivo: informar sobre riesgos, productos sin autorización o uso diferente del permitido. Para saber si una presentación concreta está comprendida, es esencial comparar nombre, fabricante, lote, empaque y registro sanitario con el aviso oficial. La presencia de una sustancia como psilocibina no permite hacer afirmaciones clínicas o legales sobre todos los productos sin revisar su composición y autorización. Los consumidores deben evitar productos alertados y reportar eventos adversos a los canales de vigilancia sanitaria.

Entidades responsables y canales oficiales

La alerta sanitaria se refiere a productos identificados por el INVIMA como no autorizados y promocionados con psilocibina; no debe ampliarse sin pruebas a cualquier chocolate, alimento o producto con apariencia similar. La falta de registro sanitario significa que el producto no cuenta con la autorización exigible para su comercialización en las condiciones descritas por la entidad. El consumidor debe revisar marca, presentación, lote, etiqueta y vendedor para comprobar si coincide con el producto alertado. Si ya lo adquirió, puede conservar el empaque y la factura, suspender su consumo y reportar la oferta a las autoridades sanitarias o de protección al consumidor. No debe suponerse una composición, concentración, efecto terapéutico o seguridad a partir de publicidad digital.

La promoción de un producto con una sustancia psicoactiva requiere especial cuidado cuando se presenta como alimento o como producto de bienestar. El hecho de que un empaque circule en redes sociales o en una tienda en línea no acredita que cuente con autorización sanitaria. Los consumidores deben prestar atención a las advertencias del INVIMA y evitar consumir productos que coincidan con una alerta. Las plataformas de venta y los comercializadores deben verificar la legalidad de lo que ofrecen y responder conforme a sus obligaciones. Su finalidad principal es comunicar el alcance de la alerta y orientar a los ciudadanos hacia fuentes sanitarias confiables.### Por qué una presentación comercial no acredita seguridad

Un producto ofrecido como alimento debe cumplir las condiciones sanitarias que correspondan a su categoría y composición. Una etiqueta atractiva, una descripción como “funcional” o la venta por una plataforma digital no permiten saber si sus ingredientes fueron evaluados, si el contenido coincide con lo anunciado o si su fabricación está controlada. Cuando la autoridad advierte que un producto identificado no cuenta con autorización, esa información debe prevalecer sobre testimonios o publicidad del vendedor.

La presencia anunciada de una sustancia psicoactiva en un chocolate plantea una diferencia importante entre un alimento y un producto sometido a controles distintos. El consumidor no puede establecer por la apariencia del producto la cantidad ingerida ni las posibles interacciones con medicamentos o condiciones de salud. Por eso, no es prudente probarlo para verificar sus efectos ni compartirlo como una experiencia recreativa segura. Si alguien lo consumió y se siente mal, debe buscar atención sanitaria y mencionar con claridad el producto y el momento de consumo, sin intentar manejar síntomas graves únicamente con consejos de redes sociales.

Para reportar la oferta, resulta útil guardar el nombre de la publicación, la plataforma, el vendedor, la presentación y los datos visibles del empaque. No es necesario volver a difundir el anuncio para advertir a otros; se puede comunicar a la autoridad por un canal institucional. Las plataformas y comerciantes deben responder por la oferta que publican conforme a las reglas aplicables, y la autoridad sanitaria puede determinar las medidas de vigilancia correspondientes. La alerta se limita a los productos identificados por el Invima y no debe extenderse sin evidencia a cualquier chocolate o alimento distinto.